
El primero de ellos tiene relación con la huelga de la federación médica. Tengo que admitir que soy un ignorante en realición a los temas de salud del Estado. Motivo por el cual antes de generar una opinión quisiera preguntar al aire y al mundo virtual una de las preguntas que me ha estado dando vueltas a la cabeza desde que Hernán Garrido Lecca se ha vuelto tan (im)popular (y pensar que este tío se ganaba la vida y el cariño de los niños hace unos años escribiendo novelitas infantiles como Piratas en el Callao (¿qué va a saber el inventor de las hieleras giratorias sobre salud pública)).
La pregunta es la siguiente: ¿Por qué los médicos trabajan formalmente sólo 6 horas? ¿Por qué quieren trabajar 4? Que yo sepa oficialmente a la semana un trabajador debe cumplir entre 40 y 48 horas laborales. Yo a mis cortos 25 años lo hago. Y sé que los médicos extraoficialmente también y hasta más. Entonces, porque pedir que de manera oficial trabajen a penas medio tiempo? Igual siempre preferiré a los médicos que a cualquier aprista por mi formación moral, porque frontón y otros casos no se olvidan; porque el aprismo es autoritarismo y represión, sin contar la corrupción y el lobby entre “compañeros” al que apesta todas las instituciones públicas (claro que esto último lo hacen toooooodos los gobiernos).
Mi segundo apunte tiene que ver con una queja personal sobre una cadena de farmacias, puntualmente Inkafarma. Esta se jacta de tener la opción de “delivery”; no obstante en ninguna parte (al menos de las visibles, porque ponerlo en letras chiquitas es como no ponerlo aunque legalmente sí lo sea) dice que los usuarios podrán acceder a ella, sí y sólo sí consumen más de treinta nuevos soles. Ayer, me ahogaba entre la bronquitis y el asma, llamé y pedí mi inhalador de 18 soles y nadie me lo trajo. Tuve que ir caminando a comprarlo para controlar la situación. Lo que concluyo es que una pizza de 19 soles desde jesús maría si llega a mi casa; pero un inhalador que cuesta un sol menos desde una farmacia a 6 cuadras de mi casa, no. Que feo poner por encima tus intereses a los de la salud de cualquier persona, que encima te va a pagar por el servicio.
Septiembre 28, 2008 a las 5:32 pm
Es lamentable que algunas empresas tengan políticas que traspasan las barreras de la conciencia humana. Tarde o temprano les cuesta, cuando para salir de algún hoyo o circunstancia necesiten de una decisión “viva” y no de un indicador sistemático.
Septiembre 30, 2008 a las 11:23 am
Mi estimado:
Justo el Sábado en mi blog publicaré una corta crítica a ALAN.
A mi entener lo del tema de la salud pública tiene algo más que ver que con las horas de trabajo de los médicos. Si bien ese es un tema creo que aún más importante es el recorte que quiere hacer el actual gobierno en el ámbito de la salud pública.
Gracias a la inflación (que se viene con fuerza) el Estado ha optado por recortar el presupuesto clinico. con este presupuesto no sólo se compran implementos de salud, sino que se atienden a miles de peruanos que no pueden acceder al sistema de salud privado.
A algunos les parece una medida correcta pero creo que con la salud no se juega. puedes recortar lo que quieras en este país (¡y eso!) pero la salud?, la salud es un derecho y es el deber del Estado tener un buen sistema de salud pública. Encima que NO la tenemos el recorte en el presupuesto me parece una muerte lenta a todos aquellos que acceden a ella.
Un saludo
Diana